En abril de 2026, un tribunal de Queretaro, Mexico, se convirtio en protagonista de un experimento poco comun, una inteligencia artificial ayudo a redactar dos sentencias judiciales. El caso abrio de inmediato un debate que varios paises de America Latina ya venian discutiendo con distinta intensidad, cuanto puede acelerar la justicia la inteligencia artificial sin poner en manos de una maquina la decision final sobre la libertad o los derechos de una persona.
El propio tribunal establecio con claridad los limites del experimento, la decision sobre las consecuencias legales de cada sentencia sigue siendo responsabilidad exclusiva del juez, mientras que la inteligencia artificial funciona como una asistente de alta velocidad para tareas de redaccion y organizacion documental, no como una autoridad con capacidad resolutiva propia. Esa distincion, sin embargo, resulta mas dificil de sostener en la practica de lo que parece en el papel.
Los riesgos identificados por especialistas legales son concretos. Uno de los puntos de mayor friccion es la posibilidad de que el sistema produzca alucinaciones, es decir, datos o citas legales inventadas que no existen, ademas del riesgo de sesgos discriminatorios heredados de los datos con los que fue entrenado el modelo. A esto se suma la preocupacion por la perdida de trazabilidad, la dificultad de reconstruir con precision como un sistema de inteligencia artificial llego a sugerir determinada redaccion o razonamiento.
La respuesta regulatoria en la region fue rapida pero desigual. El Comite de Etica de la Funcion Judicial de Ecuador aprobo en junio de 2026 directrices que prohiben explicitamente a los jueces motivar decisiones con algoritmos, valorar la credibilidad de testimonios con inteligencia artificial o perfilar personas mediante estos sistemas. La Corte bonaerense en Argentina fue todavia mas alla, prohibiendo directamente que la inteligencia artificial dicte sentencias o valore pruebas, bajo el argumento de que la funcion jurisdiccional es indelegable e insustituible por definicion.
El matiz que atraviesa todo el debate es que nadie serio propone eliminar por completo a la inteligencia artificial de los tribunales, sino delimitar con precision donde termina la asistencia legitima y donde empieza una delegacion de responsabilidad que ningun marco legal actual contempla. Organismos judiciales de distintos paises coinciden en un principio compartido, supervision humana efectiva, transparencia sobre cuando y como se uso la herramienta, y formacion continua para jueces y abogados que ya conviven con estos sistemas en su trabajo diario.
Lo que distingue a este debate de otros sobre inteligencia artificial es la naturaleza irreversible de muchas decisiones judiciales, un error en una recomendacion de compra o en un resumen de noticias se corrige facilmente, pero un error en una sentencia puede costarle a una persona su libertad, su patrimonio o su reputacion de forma dificilmente reparable, lo que explica por que la justicia se mueve con mas cautela que casi cualquier otro sector frente a la adopcion de estas herramientas.
Fuentes: El Imparcial, Revista Byte, El Universo (Ecuador), Litigio.com.ar, La Nacion (Argentina).
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