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viernes, 18 de septiembre de 2026

Laura Artemisa se escribe con L de “lealtad”




Hay movimientos políticos que se entienden por el cargo que se deja y otros por el lugar al que se llega. El eventual regreso de Laura Artemisa García Chávez al Congreso de Puebla pertenece a los segundos. A primera vista parecería extraño: dejar una Secretaría de Bienestar que ofrece territorio, programas, contacto social y exposición pública para regresar al Legislativo. De ahí surgirá inevitablemente la interpretación de que «La Maestra» fue bajada de la carrera por Puebla capital. Pero hay otra lectura posible, y probablemente más interesante: si Alejandro Armenta decide regresarla al Congreso para recuperar una posición de conducción, no la estaría alejando del poder, sino colocándola nuevamente donde se procesa una parte importante del poder político del estado. Laura Artemisa ya conoce ese terreno, ya encabezó la JUGOCOPO y sabe perfectamente cómo funciona la operación legislativa.

Y aquí entra una palabra que en política suele pesar más que cualquier organigrama: confianza. La relación política entre Armenta y Artemisa permite interpretar su regreso como una encomienda de responsabilidad, no como un desplazamiento. El Congreso es el lugar donde un gobierno necesita construir mayorías, procesar reformas, negociar diferencias y mantener cohesionada su representación legislativa. Mandar ahí a una figura que ya conoce la JUGOCOPO tendría una lógica bastante sencilla: cuando se necesita operación política, se recurre a quien ya ha demostrado que sabe operar. En esa lectura, la lealtad de «La Maestra» hacia el proyecto del gobernador adquiere un valor adicional. Armenta sabe quién ha estado con él y Laura Artemisa forma parte de ese círculo de confianza política construido durante años.




Pero existe una segunda variable que vuelve particularmente interesante el movimiento: Laura Artemisa regresaría al Congreso políticamente distinta de como salió. Su paso por Bienestar le ha dado algo que difícilmente se obtiene desde una curul: territorio. Colonias, juntas auxiliares, asambleas comunitarias, encuentros ciudadanos y contacto permanente con diferentes sectores de Puebla capital ampliaron considerablemente su presencia. No significa que cada acción institucional pueda traducirse automáticamente en estructura electoral, pero sí que su paso por la Secretaría le permitió construir conocimiento, relaciones y presencia territorial.

Por eso el verdadero análisis no debería limitarse a preguntar qué pierde Laura Artemisa al dejar Bienestar, sino qué se lleva consigo. Se lleva territorio, relaciones construidas durante su paso por la dependencia, exposición pública y experiencia dentro del Ejecutivo. Y si vuelve a una posición de conducción legislativa, añadirá nuevamente capacidad de interlocución con diputados, fuerzas políticas, presidentes municipales y actores relevantes de todo el estado. Territorio y Congreso son dos formas distintas de construir capital político; haber transitado por ambos espacios modifica necesariamente el peso de una figura dentro del tablero poblano.




Visto así, el movimiento también puede entenderse como un reconocimiento a su trabajo al frente de Bienestar. No regresa porque haya fallado, sino después de haber cumplido una etapa que amplió considerablemente su presencia política. Y aquí aparece nuevamente la lógica de la confianza: Armenta no necesita mandar al Congreso a alguien en quien confía menos, sino a alguien en quien confía más. Por eso la cuida. Y en política cuidar a una pieza no siempre consiste en mantenerla lejos del conflicto; muchas veces significa colocarla precisamente en el espacio donde resulta más necesaria.




Por eso conviene no apresurarse con 2027. Las candidaturas tendrán sus tiempos, reglas y mediciones, y un cambio de responsabilidad pública no resuelve por sí mismo esa competencia. Lo que sí puede observarse es la acumulación política de Laura Artemisa: primero conducción legislativa, después operación social y territorial desde Bienestar y ahora, eventualmente, nuevamente Congreso. La Maestra no regresaría al lugar del que salió; regresaría con algo que entonces no tenía en la misma dimensión. Llegó a Bienestar desde el Congreso, construyó territorio y ahora puede volver al Congreso con ese territorio detrás. En política, eso no necesariamente es retroceder. También puede ser acumular poder.

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